Sandra Alzallú

Hola, soy Sandra y vivo en Albacete.
Si has llegado hasta aquí para conocerme,
voy a contarte un poco sobre mi historia.

Mi disciplina viene de la infancia

El valor del sacrificio y la recompensa personal

Desde muy pequeña, he estado en contacto con disciplinas que trabajan el cuerpo físico, y sin saberlo hasta ahora, que desarrollan habilidades y capacidades que caracterizan a los deportes en sí.

Me inicié en natación a los 3 años, supongo que a esa edad la misión era solo aprender a nadar. A los 6 años, comencé gimnasia artística-deportiva, y a los 8 no me pude resistir a cambiar a la rítmica al observar a las flexibles y elegantes gimnastas con sus cintas y aros entrenando en la sala de al lado. 

Entré como alumna de rítmica en las escuelas de un gimnasio y, de ahí, pasé a un Club local orientado a campeonatos, donde entrené hasta los 13 años (a diario y fines de semana) era muy sacrificado pero era parte de mi rutina. Aunque no fui de las gimnastas más brillantes en este deporte exigente, competíamos a nivel regional y lo completaba con clases de ballet obligatorias en el Club. 
Este deporte nos hacía especiales y, a día de hoy, me regala dosis de fortaleza como son la consciencia corporal y memoria muscular, la disciplina de trabajar duro, el esfuerzo perseverante, el valor del sacrificio y la recompensa personal. 

De los 20 a los 30

ADOLESCENCIA Y JUVENTUD INTENSA

Empiezo a probar y descubrirme…

Me siento afortunada de haber disfrutado de las relaciones sociales que han sembrado un trocito en mi vida, viajes infinitos por el mundo (sola y acompañada), salir sin descanso, conocer la naturaleza y dormir en ella, vivir experiencias mágicas con personas inolvidables y haber tenido la oportunidad de estudiar (hasta hoy). 

Vivo constantemente etapas en las que experimento todas las versiones de mí, por eso he probado un poco de todo; como la salsa, bachata, kizomba, gimnasio, idiomas, surf, patinaje, aro aéreo, fotografía, acuarela, snorkel, atletismo y club de montaña donde he practicado trekking, barranquismo, vías ferratas, escalada y alpinismo. 

Todas ellas han dejado huella en mí. A los 29, descubrí el Yoga y Meditación y me enganché para siempre. ¡Qué gran acierto!​

Mis estudios y experiencia laboral

Uno

Mi formación principal es la licenciatura en Administración y Dirección de Empresas, y tuve la suerte de vivir un año de Erasmus en Polonia. Tras terminar, comencé un Máster de Dirección Comercial y Marketing, y poquito después, el Máster de Business Development.

Dos

Durante todo esto, hice prácticas en un banco, trabajé en una conocida tienda durante años, y más tarde, entré en una gran empresa del sector aeronáutico y logístico, en la cual, sigo trabajando y no puedo sentirme más afortunada y querida.

Tres

Me interesa el mundo empresarial, no solo por mis estudios, sino por lo curioso y cambiante que es.Me gusta tratar con personas, aportarles soluciones desde mi experiencia, y utilizar herramientas para progresar y priorizar lo que realmente aporta valor tanto en lo profesional como lo personal.

Sumergida en la sociedad occidental, donde vivimos pegados al reloj, a las prisas, a trabajar largas horas, a alimentarnos rápido y a dormir bien poco, sentí la necesidad absoluta de parar y buscar soluciones contra el estrés, la angustia y aprender a decir “no” a todo lo que me alejara de mi foco. Sentía que mi cuerpo-mente andaban más rápido que yo y en mi interior reconocía que no era el camino correcto. 

Es ahí cuando en la esterilla realizaba respiraciones conscientes y movimientos con mi cuerpo sin saber que estaba practicando Yoga, solo fluía con la música y mi cuerpo, mente y emociones respondían bastante bien. Comencé a despertar y a buscar incasablemente información sobre esta disciplina milenaria tan completa para la salud.

Este afán por saber más, me llevó a asistir como alumna a varios retiros de Mindfulness y Yoga, congresos, múltiples eventos y talleres, cursos, recopilación de libros y clases con distintos profesores (gracias a Internet). 

Descubrí que estaba practicando yoga sin saberlo

Mi formación en yoga y meditación y coach

La inercia me condujo hasta el Instituto Europeo de Yoga y sin darme cuenta, finalicé la formación como profesora de Hatha Yoga, Yoga Integral, Meditación y Yoga Coach. ¡Nunca lo habría imaginado!

Me empezaron a caer señales sin buscarlas y todas ellas apuntaban a iniciar mis primeras clases presenciales en 2020, eso sí, con miedos y dudas por si alguien entraría a una sesión mía.

Para sorpresa del mundo, un virus afectó a todo el planeta. No lo podía creer, tenía que reinventarme cuando ni siquiera me había inventado en esta profesión tan delicada. Como el futuro es incierto, decidí centrarme en el presente y prestar clases online y vídeos tutoriales con y para personas maravillosas. A día de hoy, he seguido impartiendo numerosas clases al aire libre. 

Mi proyecto está cargado de ilusión para ayudar a muchas personas.

Espero poder conocerte y formar una comunidad llena de inspiración y transformación.

Un beso,

Sandra